Durante el verano, muchas familias buscan alternativas más livianas para dormir. Sin embargo, la seguridad sigue siendo prioritaria. Tradicionalmente se han usado frazadas o sábanas livianas, pero hoy se sabe que los saquitos de dormir de verano son una alternativa mucho más segura.
El saquito de dormir cumple la función de abrigo sin ese riesgo. Al ir puesto sobre el cuerpo del bebé, se mantiene en su lugar durante toda la noche. Además, los modelos de verano están diseñados con TOG bajos y telas respirables, permitiendo la correcta regulación térmica incluso en noches calurosas.
Otra ventaja importante es la constancia térmica. Los bebés se mueven mucho mientras duermen, lo que hace que con frazadas se destapen fácilmente. El saquito evita despertares innecesarios por frío o calor, favoreciendo un sueño más continuo.
En términos prácticos, también simplifica la rutina nocturna. No es necesario acomodar mantas ni preocuparse por si el bebé quedó descubierto. Esto entrega mayor tranquilidad a madres y padres, especialmente durante los primeros meses.
Elegir un saquito de dormir de algodón, diseñado específicamente para verano y que cumpla normas de seguridad, es una forma simple y efectiva de mejorar el descanso del bebé sin sumar riesgos.